Regresó a la programación del Ateneo de la Bahía el profesor Antonio Torremocha, quien inauguró con nosotros la ronda de presentaciones de su novela titulada “La embajada a Samarcanda”, recién salida de las prensas de impresión.
La obra nos traslada al fascinante viaje protagonizado por Ruy González de Clavijo, enviado por el rey Enrique III de Castilla a la corte del poderoso Tamerlán, en pleno corazón de la mítica Ruta de la Seda. Como es habitual en el autor, la novela combina una lectura ágil con un sólido trasfondo de documentación histórica, aspecto que permite al lector sumergirse con precisión en los paisajes y costumbres de una época tan distante como cautivadora.
En estos días ricos en iniciativas de fomento de la lectura, el Ateneo de la Bahía se suma a la celebración con la propuesta de un “Mes del Libro”, en el que participarán dos autores de interés garantizado. Esta primera cita, dedicada a la insólita misión diplomática del mensajero real ante uno de los conquistadores más temidos de la Edad Media, con presentación (menuda dupla) del periodista Fernando Silva. De la segunda, ya hablaremos. Ambas representan una oportunidad inmejorable para completar el acopio de libros de cara al verano que ya se aproxima.
El Ateneo de la Bahía acogió la presentación de «La embajada a Samarcanda», reciente novela histórica de Antonio Torremocha que conjuga una prosa accesible con un sólido sustrato documental, confirmando así que la facilidad de lectura en absoluto ha de estar reñida con la calidad del producto literario.
El acto contó con la valiosa colaboración del periodista Fernando Silva, quien introdujo al autor y su obra con rigor, amenidad y precisión, contribuyendo a crear un marco perfecto para el encuentro.
Por su parte, Antonio Torremocha desplegó en su intervención, como acostumbra, una bien ponderada mezcla de cercanía y erudición. Sus palabras, y las imágenes que las acompañaban, resultaron el contexto perfecto para despertar en los lectores el interés por el protagonista de la novela y para dimensionar la difícil misión que éste habría de cumplir, por encargo del rey de Castilla, ante la remota corte del Gran Tamerlán.