Después del estimulante contacto con el rock que nos proporcionó la apertura del curso, retomamos el tono más académico de la mano del profesor Mario Ocaña. Como Mario es un clásico del Ateneo, ya sabéis que en sus manos lo académico no es sinónimo de aburrimiento, sino todo lo contrario. Él nos condujo a través de la vida y obra de Pablo Picasso con esa disposición que siempre muestra para ofrecernos perspectivas insospechadas y consideraciones tan reveladoras como amenas. Continuamos haciendo de la cultura un refugio contra la banalidad que parece imponerse cada vez más en nuestra sociedad.